MARTÍN QUINTERO, Francisco José  (*1962)

El autor: [Huelva, 1969] Comienza sus estudios de Composición en Huelva, estudiando Armonía con Vicente Sanchis Sanz, para luego continuar en el Conservatorio de Sevilla, en el que sigue sus estudios de Armonía con Antonio José Flores, de Contrapunto con Luis Ignacio Marín y de Composición e Instrumentación con Manuel Castillo y Antonio José Flores. Posteriormente perfecciona sus estudios de Composición en Barcelona con David Padrós. Ejerce la docencia en el Aula de Música de San Bartolomé de la Torre (Huelva) y en los Conservatorios "Manuel Castillo" de Sevilla, "Victoria Eugenia" de Granada, Superior de Córdoba, "Francisco Guerrero" de Sevilla y Conservatorio Profesional de Huelva, impartiendo asignaturas como "Armonía", "Acompañamiento", "Composición e Instrumentación", "Contrapunto", "Fuga", y "Fundamentos de Composición". Realiza varios cursos de Composición con los profesores Cristóbal Halfter, Tomás Marco y José María Sánchez Verdú, y asiste a clases magistrales con los compositores Helmut Lachenmann, Brian Ferneyhough y Salvatore Sciarrino, entre otros. Actualmente imparte "Análisis de la música contemporánea" en el Conservatorio Superior "Rafael Orozco" de Córdoba, al tiempo que sigue buscando ideas para la composición de nuevas obras.

La obra: "Costas oscuras de honda presencia" refleja la impresión que dejó en mí el poema "Navegante", de la última época Juan Ramón Jiménez, un poema de una fría y serena belleza, lejano, "espiritual" pese a no ser de temática religiosa. La obra intenta transmitir esa "quietud", que se traduce en sonido mediante una música armónica, estática, basada en una serie de acordes de una gran densidad mantenidos, y en cuyo interior se van moviendo todos los instrumentos, creando una intensa vida musical, con superposiciones, con frecuencia polirrítmicas, de células formadas sobre notas de los acordes, y polarizaciones de determinados sonidos del interior del acorde, que "atraen la atención" utilizando recursos como la repetición de notas variadas tímbricamente, la repetición de notas agrupadas en diferentes coincidencias verticales o también su "desafinación", aprovechando la posibilidad de usar cuartos de tono por parte de la cuerda. A la vez, estos acordes son manejados "exteriormente", contrayendo o dilatando su duración en la medida en que se quiere expresar tensión o distensión en el desarrollo formal. Hacia la mitad de la pieza nos encontramos con un clímax de altura, donde comienza una sección más liberada del planteamiento armónico inicial, en la que la cuerda toma el protagonismo, y en la que la dinámica tiene una especial importancia. A continuación, el piano interviene con un pequeño solo. La pieza finaliza con una rápida recapitulación que reproduce el espíritu estático de los primeros compases de la obra. (Francisco J. Martín Quintero)

Año: 2000

Dedicado: "Al Trío Arbós"

Estreno: "La nueva generación. Maratón". Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes (Madrid). 21 de enero de 2003

Editorial:               Edición del autor